Hace un par de semanas, el periodista Jorge Jorquera vinculó desde su bitácora el texto de una reveladora exposición del cantautor Fernando Ubiergo, ofrecida en el seminario Derecho de Autor e Industrias Culturales en noviembre de 2005.
Lo sabemos… está un poco pasado, pero la misma razón hace aún más sorprendentes las palabras del presidente de la SCD no sólo por su plena vigencia, sino por la dureza con que culpa a las empresas discográficas de ser responsables en el auge de la piratería en nuestro país.
A continuación, algunas de sus frases para el bronce:
“Confieso que cada día me asombra menos el pirata callejero y sí me resulta mas impropia la imagen, el recuerdo del piquete de artistas pisoteando copias, acarreados por los representantes locales de las multinacionales, esmerados en [...] sensibilizar o cautivar la adhesión de un público ya indiferente a sus amenazados intereses.”
“(Es) el desplome de un modelo de negocios, de una industria que sucumbió cautiva del inmediatismo, encandilada por su adicción al lucro, presta a satisfacer las demandas de sus direcciones regionales y casi siempre huérfana de convicción y compromiso en su trabajo con el artista local [...]“
“Hoy la industria sabe que el acceso y uso masivo de tecnologías cambió para siempre los hábitos de consumir música. Nosotros también lo aprendimos. [...] Pisotear o llorar sobre las copias pirateadas no va ha cambiar nada.”
“Los autores chilenos hemos propuesto [...] se incorpore una excepción a nuestros derechos que permita legalmente la copia privada para uso personal [...], considerando un porcentaje mínimo aplicable a los soportes vírgenes destinado a restituir en parte las inestimables perdidas sufridas por los autores como resultado de esta práctica incontrolable ya convertida en hábito colectivo.”
“En nuestro país la música de autores chilenos que difunden las radioemisoras apenas alcanza el 8% y para completar el desolador paisaje, más del 50% de los discos que se comercializan, son productos piratas, situándonos en el ranking mundial del hurto entre los primeros treinta países más plagiadores del planeta.”
“Es tiempo de promover formulas novedosas que estimulen la difusión y la sintonicen con la producción de cientos de jóvenes bandas y solistas [...]. También debemos explorar y crear nuevas líneas de distribución, donde la intermediación del distribuidor no sea el eje que por precio entrabe la cadena, si no que sea un servicio o valor agregado de la propia actividad de los autores e interpretes.”
(El texto completo puede ser accedido aquí).
Sobre las palabras de Ubiergo, dos reflexiones: Primero, sí, está proponiendo la aplicación de un canon. Sin embargo si éste se aplica de forma razonable - contrario al caso de España - puede no ser descabellado a cambio de legalizar la copia privada.
Segundo, desde una óptica personal no me son extrañas sus declaraciones. Ese mismo año me tocó asistir a la conferencia de prensa donde se lanzó la tienda de descargas de la Feria del Disco (sí, existe) y el propio Ubiergo - para sorpresa de sus otros anfitriones - reconoció que el sistema no era conveniente por su alto precio.
Definitivamente nuestro amigo nunca ha tenido pelos en la lengua.


